viernes, 16 de julio de 2010

Ligeros de equipaje

Hace tres días me llamó mi madre. Estuve con ella el fin de semana pasado y, entre otras cosas, miramos zapatos y bolsos, porque yo necesitaba uno, pero la tienda estaba cerrada. El martes llamaba desde allí, porque ella ya se había comprado los zapatos y quería comprarme el bolso. "No me digas que no", repetía... así que no me pude negar.
Mi madre sabe que normalmente no me suelo quedar con los regalos que me hacen. Tomé esa decisión hace años porque quería evitar llegar a asfixiarme con las cosas. Para un numerario o numeraria, vivir el desprendimiento de lo material, en plena ciudad, con un trabajo y necesitando medios a diario no es fácil, así que quizá fui un poco drástica en la pobreza, pero no me arrepiento. Por otra parte, muchas veces me da risa cuando me paro a pensar todo lo que habría acumulado en estos años si a todo hubiera dicho que sí: una bici estática, un Nissan Micra con más de quince años, un vespino, un abrigo de piel, un casco compacto, un curso completo audiovisual de francés y de inglés, muchas novelas, varias raquetas, collares, bolsos, y etc. etc. ¿Cómo me metería cada noche en una habitación de 2 x 3? o ¿Cómo me habría organizado los aproximadamente diez cambios de centro que llevo desde que soy del Opus Dei? A estas alturas, casi seguro que habría puesto una empresa de mudanzas...
PD: este bolso sí que lo necesito y me lo quedaré.

sábado, 3 de julio de 2010

Un campo de trabajo en Croacia ¿mixto?

Un grupo de universitarias madrileñas de Ateneo salió ayer por la mañana con rumbo a Split. Allí realizarán tareas de voluntariado en dos residencias de discapacitados. La foto es de hace dos años, así que lo de ir de rojo es una pura casualidad, pero no está mal colgarla hoy que España juega contra Paraguay.
Irse hasta Croacia para hacer voluntariado no es que sea un capricho... Esta actividad de cooperación comenzó hace ya muchos años. Entonces en Croacia no había centro y algunas cooperadoras y un sacerdote amigo llamaban para que con la ayuda de las chicas españolas los veranos se les hicieran algo más amenos a niños y enfermos de un par de residencias. Ahora ya hay dos centros en Zagreb, la capital. Y las de la Obra que viven allí desde 2004 siguen queriendo esta colaboración.
Quizá alguien se pregunte por qué no hay chicos en la foto. La realidad es que las actividades formativas del Opus Dei se suelen hacer separadamente. Es una sistema que ha funcionado bien desde el comienzo. Eso no impide organizar otras iniciativas familiares, cursos para matrimonios o excursiones y romerías, si es el caso. Aunque la novedad del voluntariado de Croacia de 2010, como bromeaba Asun, es que el campo de trabajo por primera vez será mixto (¡?). Sí, la casa que les han dejado está en obras y tendrán que coincidir con los obreros... ¡Sálvese quien pueda!