lunes, 14 de junio de 2010

Overbooking en la charla


Mi última charla fue lo más parecido a una guardería. Como María está de baja materna, he ido a su casa varias veces estos últimos meses. A sus amigas les ha gustado la idea, así que el miércoles pasado éramos seis: tres madres, dos bebés y yo. Hablar del aprovechamiento del tiempo y del orden (era el tema) a unas madres que hacen el pino para cuidar su casa, trabajar y traer y llevar hijos, me parece casi un desafío a la ley de la gravedad, porque yo acabaría en el suelo..., pero lo cierto es que ahí estaban a la hora convenida, mientras balbuceaba unas pocas ideas sobre la necesidad de compaginar tantas tareas, dando prioridad a lo realmente importante: Dios, la familia y todo lo demás. Un esquema que a priori puede parecer muy estricto, pero que con la práctica de la vida cristiana se equilibra perfectamente.
Y como esta semana parece la semana mundial de la formación, hoy una de mis ex compañeras de facultad me ha llamado desde su ciudad para decirme que recomenzaba las clases para mejorar su vida espiritual, esta vez en el centro. El fin de semana pasado nos vimos y recordamos los años de carrera, por entonces asistíamos juntas a un círculo, una sesión de formación muy parecida a las charlas "familiares" que ahora imparto, aunque con un plus de compromiso. Y digo "familiares" porque a este paso cualquier día me encuentro a un marido o a una abuela al otro lado de la sala. Pero bueno, les dejaría escuchar.
Más información sobre los medios de formación: aquí

3 comentarios:

Dyas dijo...

Bueno, pues para empezar no veo la imagen de tu entrada. No sé si será mi explorador o qué, pero no sale. ¿Los demás sí la ven?

Angi Burt dijo...

A ver si se ha resuelto...
Ya he visto que has cambiado tu diseño. ¡Enhorabuena!

Dyas dijo...

Ah, sí, ya la veo perfectamente. Gracias. Me alegra te guste mi nueva plantilla.