sábado, 6 de febrero de 2010

Ciencia, fe y otras reflexiones

Me ha gustado mucho la entrada Ciencia y fe, las pelucas del cientifismo, que Diego Contreras deja en su web. Nunca me voy de vacío cuando llego a su página. Y en este caso me ha gustado porque hace días que vengo dando vueltas a lo mismo. Cómo la ciencia lleva al conocimiento de Dios, cómo ciencia y fe no se oponen, etc. etc. Así que aquí dejo en inglés una relación de científicos que también han encontrado a Dios a raíz de sus investigaciones o, precisamente por eso, porque creían en un Dios Creador y se metían hasta el fondo en ese trabajo.
Aunque suene curioso, todo esto lo llevaba barruntando desde que conocí a Sonia, una numeraria auxiliar (una de esas mujeres que se dedican principalmente a la atención de los trabajos domésticos de las sedes de los centros del Opus Dei y consiguen el calor de hogar que nos llega a todos los demás), que ahora finaliza sus estudios de Bachillerato. El día que coincidimos estaba comentando las declaraciones de Francis Collins, uno de los responsables del proyecto genoma humano, que en sus investigaciones y en sus pacientes encontró los motivos para creer en Dios. Al oírla hablar no me cupo duda de que quien tiene un interés así, disfruta con la ciencia y sabe ver a Dios detrás de todo, puede muy bien entender la llamada de Jesucristo, aceptarla e integrarla en su vida, aunque solo tenga 18 años.

7 comentarios:

Dyas dijo...

Está bien la relación de científicos, son todos los que están, aunque no estén todos los que son. En cuanto a las numerarias auxiliares, leo: "Las numerarias auxiliares se dedican principalmente a la atención de los trabajos domésticos de las sedes de los centros de la prelatura"; o sea, las "chachas", sin eufemismos. Que, según dicen, ahora son en su mayoría colombianas o de América del Sur.
Respecto a la tuya:
Pues es natural que no te cupiese duda de que ésta pueda entender la llamada de Jesucristo -aunque sólo tenga 18 años. ¡Faltaría más! Hasta pienso que para un niño o un adolescente es mucho más fácil "entender" esa "llamada". También, interesarse por la ciencia..., etc. La "curiosidad" del joven es ilimitada.
Saluditos.

Angi Burt dijo...

Pero no creo que sea por curiosidad... La curiosidad lleva a pasear horas en las redes sociales o a bajar pelis, pero no diría yo que a decidirse por Dios. Precisamente, lo que sorprendió de esa chica fue su profundidad.
Y en cuanto al resto, siempre me pareció que cuidar de la familia es mucho más que lavar o planchar. Las palabras, es verdad, se quedan cortas.

Dyas dijo...

Pues sí,todos, todos somos "chic@s del servicio", ya que nos dedicamos a servir a los demás a través del ejercicio de nuestra profesión, sea la que sea. Y en cuanto a la profundidad de esa chica auxiliar que tanto te sorprendió, insisto en que jóvenes profundos los hay y muchos, por eso a mí no me sorprende nada.
Saluditos.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo Angy, cuidar a tu familia es mucho más que lavar y planchar, es un trabajo profesional de altura y sobre todo de mucha más trascendencia que otras profesiones por muy vistosas que sean. Por eso las verdaderas protagonistas de que el Opus Dei siga creciendo son las numerarias auxiliares.

Angi Burt dijo...

No hace mucho leí algo sobre la Ética del cuidado, que me pareció genial. Cuidar implica una preocupación por parte de quien cuida y una situación de fragilidad o de carencia por parte de quien es cuidado. Por eso las respuestas no pueden ser solo técnicas, porque eso no satisface a nadie. Por eso siempre pienso que el trabajo de cuidar merece mucho más reconocimiento que un sueldo.

Angi Burt dijo...

¡Ah!, supongo que sí, Anónimo, buena parte de ese aliento diario viene de ahí. No sabría cuantificarlo, pero es bastante.

Rod the Mod dijo...

No se por qué pero las declaraciones de Umberto Veronesi tocantes a asuntos ajenos a su profesión me recuerdan a las burradas de James Watson acerca de las gordas y de los negros.

Las mujeres en especial y todos en general, le debemos mucho a Veronessi. Y a Watson, of course.
Dudo realmente si lo dicen en serio o realmente son un par de cachondos abueletes con ganas de quedarse con todos.

De todas maneras pienso que a Veronesi se le ha interpretado mal.