domingo, 3 de enero de 2010

El Niño Jesús de Santa Isabel y San Josemaría



Esta mañana he estado en la Misa de la Iglesia de Santa Isabel, de Madrid. Las monjas, agustinas recoletas, tienen un Niño Jesús que ofrecen a la adoración de los fieles al acabar las celebraciones. Es un Niño Jesús muy pequeño, que San Josemaría también besó mientras fue rector de ese patronato. Hay personas que consideran infantil disfrutar con estas cosas; a mí, las representaciones del Belén, el Niño Jesús, la estrella y los Magos me sirven algo -tampoco voy a exagerar-, sobre todo si son hermosas. Me ayudan a superar la escasez de imaginación. También me sirven los buenos libros, como el que escribió Enrique Monasterio con este mismo tema: El belén que puso Dios y que incluyó por capítulos en su blog hace ahora dos años.

4 comentarios:

Dyas dijo...

Pues anoche, en Tele5 y en cierto programa muy popular, vi cómo mezclaban y comparaban los rosarios, los crucifijos e imágenes sacras como si fuesen objetos del fetichismo más burdo y soez. Así estamos en este "país".
¿Saldremos de esta "crisis"?

Angi Burt dijo...

Es el riesgo que todos tenemos de quedarnos en lo superficial. Los objetos, realmente, no son lo más importante. Son una ayuda para la piedad, creo yo. Igual que cualquier imagen -cuadro o fotografía (de eso entiendes tú mucho)- nos recuerda a los seres queridos.
No hay que perder la esperanza. El hombre (y la sociedad) tiene una capacidad de recuperarse grande. A veces tenemos que contribuir un poco más...

Fernando dijo...

Glups, casi nos conocemos en persona: mi hermano y mi cuñada me dijeron que iban a ir a esa Misa en Santa Isabel el domingo, y que les acompañara. Al final ellos no pudieron ir ese día (fueron el miércoles, el día de Reyes, ¿volviste tú?) y yo no quería ir solo, fui a Medinaceli.

Me contaron que el día de Reyes, según acabó el beso del Niño, las monjas guardaron rápido la imagen en la clausura, para evitar malas tentaciones, que están los tiempos muy alterados. ¿Pasó igual el domingo?

Angi Burt dijo...

No,no; no creo que nadie lo secuestre... La realidad es que siempre lo recogen, pero porque es valioso, como tantas obras de arte que hay en esa Iglesia, que pertenece a (o controla ¿?)Patrimonio del Estado.