domingo, 31 de enero de 2010

8 semanas de plancha


Una de mis amigas se quedó sin blanca estas navidades. Con bastante iniciativa, pensó qué regalar a sus hermanos y padres en Reyes. Esa mañana, junto a los zapatos, aparecieron unas tarjetas curiosas, hechas artesanalmente. En la de su madre decía "Vale por 8 semanas de plancha" y había ocho pestañas pequeñas, para ir quitando una cada vez. En la de su padre se leía: "Vale por 8 cenas ricas", porque habitualmente llega a casa desde su trabajo cuando ya han terminado los demás... En la de su hermano mayor decía "Vale por 8 rosarios rezados por ti". Solo había un regalo cuantificable económicamente: un billete de 20 euros para el pequeño, que se iba de viaje a Moscú. Todos sabían que eran los 20 euros que les había dado una tía a cada uno el día anterior.
La verdad es que, puestos a elegir regalos, hubiera preferido cualquiera de los tres primeros.
La foto va dedicada al Real Madrid, que ayer venció al Depor.

domingo, 17 de enero de 2010

Libertad y servicio

Estos días leía las necrológicas que se han dedicado a Antonio Fontán, un fiel del Opus Dei conocido por sus actuaciones públicas en diversos campos, incluida la política. El recuerdo más cercano que tengo de este gran maestro se remonta a hace tres años, cuando asistí una conferencia suya en el IESE para periodistas jóvenes. Supongo que hablaría del compromiso con la verdad, del servicio público y de tantos otros rasgos de la profesión cuando se vive en serio. Pero de eso no recuerdo especialmente nada. En cambio, hay algo que no he olvidado: Fontán cambió su dedicación a la Filología cuando en una incipiente Universidad de Navarra necesitaban que alguien pusiera en marcha la Escuela de Periodismo. Sin ninguna tragedia, abandonó a los clásicos por la información de actualidad... Un rasgo generoso, de servicio, que él narró como de pasada, como si fuera lo más normal. Años después, cuando aquel proyecto se encarriló, pudo dedicarse a otros muchos asuntos, como la política o la literatura.
Su gesto es un ejemplo de lo que ocurre tantas veces. Los numerarios tenemos total libertad en los asuntos profesionales, pero precisamente nuestra mayor disponibilidad hace que podamos dar esos giros vitales cuando alguna iniciativa apostólica lo requiere. No significa que no cueste, pero es una reacción lógica en quien quiere mantener el sentido que un buen día dio a su vida para seguir a Jesucristo. El servicio a la sociedad y a sus amigos que los periodistas destacan en sus notas me parece a mí no fueron en Antonio Fontán más que una continuación de aquellas decisiones generosas de su juventud.

domingo, 10 de enero de 2010

Espías y descargas en mi blog

Últimamente he recibido una avalancha de comentarios, estilo máquina de Google, todos en inglés. Mi primera reacción fue contestar a tantas amabilidades, como si las alabanzas del tipo "Your blog is nice", "You're doing well" tuvieran algún fundamento real. Pero tras la sorpresa inicial, me he dado cuenta de que no es más que una serie, la misma que han recibido muchos de los usuarios de blogger cuando llegan a algún aniversario destacado... Y eso que dudo que la entrada 278 del blog numeraria Opus Dei tenga tanto interés. No quiero ni pensar -mucho peor sería- que se trate de un mensaje bomba, con software espía incluido, ahora que la regulación de las descargas va en serio. Estuve intentando bajarme algunas canciones de Duffy con poco éxito y me temo que que ya voy a estar fichada.
¿Qué cómo me he atrevido? Pues sí, lo reconozco, lo he intentado, después de que los Reyes miraran para otro lado y me avisaran con tiempo de que no habría CDs el día 6 de enero. De todos modos, fueron generosos y no me puedo quejar. Si se llegan a enterar de mis intentos de pirateo...

domingo, 3 de enero de 2010

El Niño Jesús de Santa Isabel y San Josemaría



Esta mañana he estado en la Misa de la Iglesia de Santa Isabel, de Madrid. Las monjas, agustinas recoletas, tienen un Niño Jesús que ofrecen a la adoración de los fieles al acabar las celebraciones. Es un Niño Jesús muy pequeño, que San Josemaría también besó mientras fue rector de ese patronato. Hay personas que consideran infantil disfrutar con estas cosas; a mí, las representaciones del Belén, el Niño Jesús, la estrella y los Magos me sirven algo -tampoco voy a exagerar-, sobre todo si son hermosas. Me ayudan a superar la escasez de imaginación. También me sirven los buenos libros, como el que escribió Enrique Monasterio con este mismo tema: El belén que puso Dios y que incluyó por capítulos en su blog hace ahora dos años.