viernes, 16 de octubre de 2009

Una sorpresa en Alcázar

Hace unos días estuve en Alcázar de San Juan. Fui a parar a un centro de formación profesional que se llama El Gamonal, donde se concentran 250 alumnas de la provincia. Se trata de una Escuela de Familiar Agraria, una más de las que se iniciaron hace años en puntos de España, con la ilusión -según me explicaron- de poder alternar los estudios y el trabajo en las zonas rurales y capacitarse para lograr una vida mejor. No me pareció que las estudiantes de allí se dedicaran a la agricultura o a la ganadería, pero ya me aclararon que la oferta de estudios se ha ido adaptando para atender pequeñas industrias o conseguir empleo en el sector servicios de la comarca (guarderías, clínicas, etc.). La directora del centro educativo es una agregada del Opus Dei, licenciada en Ciencias, y me dijo con toda sencillez que lleva cerca de veinte años en esas tierras impulsando la cultura y buscando cómo mejorar el nivel de vida y las expectativas de empleo de las mujeres de la zona.
Los edificios incluyen una residencia, donde viven unas treinta estudiantes de lunes a viernes, y un oratorio. En la conversación me explicó detalladamente los cursos que hacían, cómo buscaban prácticas y establecían convenios y relaciones institucionales y no me quedó duda de su eficacia. Pero lo que más me impresionó fue cómo hablaba del oratorio y del Sagrario, "aquí está lo más importante", decía. No tuvo que detallar que, junto a los ciclos de grado medio y superior, allí se impartía formación cristiana. Viendo su vida, casi no era necesaria la aclaración.

2 comentarios:

Ángel dijo...

¡Qué tiempos aquellos en los que trabajé en las EFAS! En esa estuve alguna vez de visita, por temas de trabajo.

Dyas dijo...

Vemos que te mueves mucho. Están muy bien esas escuelas.