lunes, 7 de septiembre de 2009

There be dragons, traducción

La verdad es que me he resistido a escribir esta entrada por mi escasa información, pero como habéis colaborado tanto... (¡gracias!), aporto lo que he encontrado: en inglés hay una expresión trasladada del latín y que se supone que se escribía en los bordes de los mapas, para señalar que a partir de ahí empezaba un territorio desconocido o sin explorar. La expresión es "Here be dragons" y traduce la frase latina Hic sunt dracones (aquí hay dragones).
El título que baraja Joffé es algo parecido, There be dragons (allí puede haber dragones, que se traduciría más o menos en un castellano actual por tierra desconocida o sin explorar). ¿Dónde está esa tierra? pues no lo sé. Como de la película solo conozco lo que ha trascendido en una rueda de prensa, una posibilidad es que se refiera al mundo desconocido que investiga el periodista: lo que sucedió cuando su padre era joven y que siempre le ha sido ocultado. Otra opción es que el misterio sea la capacidad del ser humano de perdonar, de amar, etc., sentimientos que pretende retratar y que, según Joffé, se reflejan en el modo de actuar de San Josemaría. Otra opción, mucho menos probable, que lo desconocido sea el Opus Dei. Esto me da un poco de risa, porque a estas alturas, para cualquiera que se acerque honestamente solo desde internet, no hay nada que no se sepa.
Por cierto, una colección de libros fantásticos también utiliza la misma expresión en uno de sus títulos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La mejor recopilación de noticias sobre la película en There be dragons

Dyas dijo...

Sí, eres genial, esa traducción, era lo que estaba buscando. También he visto por ahí una peli del 75, "Beyond the Bermuda Triangle (Beyond This Place There Be Dragons)", en fin, que ha quedado perfectamente aclarado. Gracias.

Angi Burt dijo...

De nada, Castilla, lo que es genial es tu post del "pavo". Todavía me estoy riendo...

Altea dijo...

Vaya, no sabía que la cosa requiriera tanto estudio. Pensaba que no saberlo era culpa de mi escaso inglés, que para mí es también un territorio de dragones: sé que está ahí, pero lo tengo por explorar.