viernes, 25 de septiembre de 2009

Hilarión, la preces y el latín

He recordado lo que leí en un blog muy interesante sobre una reciente audiencia de Benedicto XVI a Hilarión, uno de los arzobispos ortodoxos de Moscú. En sus declaraciones, al término del encuentro, hablaba de su apoyo a las palabras del Papa (católico!!!), cuando otros le critican o malinterpretan, porque "tiene el deber de testimoniar la verdad". El respaldo incondicional de Hilarión, como bien dice el autor de esa entrada que recomiendo, sería difícil encontrarlo a veces en la misma Iglesia católica, pero hace pensar con esperanza en la cercanía de Roma y Moscú. Benedicto XVI muchas veces ha dicho que una de sus prioridades es la unidad de las Iglesias. A veces pienso cómo difundir mejor lo que dice el Papa, pero siempre me quedo corta. Mañana empieza un viaje a la República Checa, así que pondré la oreja. De momento, ruego a diario por esa intención de la unidad, en las peticiones (Preces) que rezamos todos los de la Obra, con unos versículos sacados del Evangelio, "que todos sean uno...". La primera vez que los oí me parecieron un auténtico trabalenguas, en latín, supongo que para reforzar ese mismo sentido de unidad... Después de todo este tiempo, ya empiezo a encontrarle la ventaja: si algún día me encuentro con Hilarión y se los recito, seguro que me entiende.

3 comentarios:

Dyas dijo...

29/9/09.
Princeps gloriosissime caelestis militiae, sancte Michael Archangele, defende nos in praelio adversus principes et potestates, adversus mundi rectores tenebrarum harum, contra spiritualia nequitiae, in caelestibus.
Veni in auxilium hominum; quos Deus ad imaginem similitudinis suae fecit, et a tyrannide diaboli emit pretio magno.
Te custodem et patronum sancta veneratur Ecclesia; tibi tradidit Dominus animas redemptorum in superna felicitate locandas.
Deprecare Deum pacis, ut conterat satanam sub pedibus nostris, ne ultra valeat captivos tenere homines, et Ecclesiae nocere.
Offer nostras preces in conspectu Altissimi, ut cito anticipent nos misericordiae Domini, et apprehendas draconem, serpentem antiquum, qui est diabolus et satanas, et ligatum mittas in abyssum, ut non seducat amplius gentes.

Rod The Mod dijo...

Tengo la firme esperanza en una futura unión de las tres iglesias. Sobre todo sabiendo que la presente división tiene su raíz en el orgullo humano. Debemos orar mucho para la cicatrización del cuerpo místico de Jesucristo.

Estuve en Roma de vacaciones recientemente y tuve la suerte de asistir a una misa presidida por el Papa en la Basílica de San Pedro (Sínodo de los obispos africanos). Estaba lleno de africanos, fue un espectáculo. Me fijé que estaban presentes también sacerdotes ortodoxos blancos invitados.

Curiosamente, también estuve presente en la audiencia pública del miércoles anterior. También estaban presentes sacerdotes ortodoxos. Es esperanzador.

P.D. Ese mismo miércoles tuve la inmensa suerte de ser recibido por el Padre en Villa Tevere juntos con 4 familias más en la sala de mapas.
Nos pidió que rezáramos mucho por el Papa. Nos contó que el día que fue elegido Papa le saltaron dos enormes lágrimas. Dice que tiene mucho mejor aspecto -saludable- ahora que es Papa que antes de ser elegido.
Después de tratar diferentes temas, acabó pidiéndonos que rezásemos por él, por su conversión.

Angi Burt dijo...

Bueno, Rod, tú tienes muchísima suerte. Yo también estoy convencida de que vamos hacia la unidad, que es la ilusión de este Papa. Aunque supongo que eso aún requerirá mucha oración. Gracias por contarnos tantas cosas.