miércoles, 30 de septiembre de 2009

"No estoy gordo, estoy hermoso"

Esta mañana en la autopista me crucé una furgoneta con un gran cartel que decía "No estoy gordo, estoy hermoso". Declaración optimista. Al adelantar, miraba de reojillo al conductor, para comprobar si era cierto, pero creo que es un eslógan de la casa... La frase ha sido como un flash. Es una virtud que admiro mucho y de vez en cuando se me olvida: el optimismo. Saber ver siempre el lado bueno de las cosas y encontrar posibilidades. Lo aprendí en una homilía de Amigos de Dios. Así que me ha venido al pelo, después de que ayer me acostara con ciertas nubes en el horizonte: siguen las reestructuraciones en el mundo de la prensa y se me cae un trabajo (trabajillo, más bien), por culpa de la crisis. Mi problema no es de kilos -como el de la furgoneta- sino económico. Aunque también hay gente que a los millones los llama "kilos" (vaya huerto en el que me estoy metiendo...).
Vuelvo. Para optimistas, la fisio que me está atendiendo este tiempo (Mi hombro sigue regular). El otro día pasé una hora estupenda; hablamos de su ONG de niños con cáncer y de música, coincidimos bastante en gustos y también me descubrió posibilidades. En su honor dejo una canción de Jack Johnson. Habla del tráfico. Lo siento, pero hoy tengo un pensamiento circular y vuelvo sin querer a las furgonetas.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Hilarión, la preces y el latín

He recordado lo que leí en un blog muy interesante sobre una reciente audiencia de Benedicto XVI a Hilarión, uno de los arzobispos ortodoxos de Moscú. En sus declaraciones, al término del encuentro, hablaba de su apoyo a las palabras del Papa (católico!!!), cuando otros le critican o malinterpretan, porque "tiene el deber de testimoniar la verdad". El respaldo incondicional de Hilarión, como bien dice el autor de esa entrada que recomiendo, sería difícil encontrarlo a veces en la misma Iglesia católica, pero hace pensar con esperanza en la cercanía de Roma y Moscú. Benedicto XVI muchas veces ha dicho que una de sus prioridades es la unidad de las Iglesias. A veces pienso cómo difundir mejor lo que dice el Papa, pero siempre me quedo corta. Mañana empieza un viaje a la República Checa, así que pondré la oreja. De momento, ruego a diario por esa intención de la unidad, en las peticiones (Preces) que rezamos todos los de la Obra, con unos versículos sacados del Evangelio, "que todos sean uno...". La primera vez que los oí me parecieron un auténtico trabalenguas, en latín, supongo que para reforzar ese mismo sentido de unidad... Después de todo este tiempo, ya empiezo a encontrarle la ventaja: si algún día me encuentro con Hilarión y se los recito, seguro que me entiende.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Repartiendo pizza


Siguiendo el horario escolar, hemos recomenzado la charla del año pasado y el tema era el Primer Mandamiento. Nunca pensé que se pudieran sacar tantas consecuencias de un enunciado tan breve: amarás a Dios sobre todas las cosas. Me sirvió de base el guión que encontré en internet, en los resúmenes de vida cristiana.
Entre lo abstracto del título y el cansancio que tenía..., temía aburrir. Y justo esa mañana me topé unas palabras de Agustín de Hipona, mientras hacia la lectura espiritual, esa práctica que procuramos vivir a diario los del Opus Dei. Decía San Agustín que hay que buscar los medios "para que el catequista lo haga siempre con alegría, pues cuanto más alegre está más agradable resultará". Su argumento era: "si Dios ama al que reparte con alegría las cosas materiales, ¿con cuanta mayor razón amará al que reparte las espirituales?". Me vi dando charlas como un repartidor de Tele-Pizza. Como Dios es generoso, la alegría apareció en el momento oportuno y pasamos un rato genial, pensando en cómo amar a Dios por encima de todo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

There be dragons, traducción

La verdad es que me he resistido a escribir esta entrada por mi escasa información, pero como habéis colaborado tanto... (¡gracias!), aporto lo que he encontrado: en inglés hay una expresión trasladada del latín y que se supone que se escribía en los bordes de los mapas, para señalar que a partir de ahí empezaba un territorio desconocido o sin explorar. La expresión es "Here be dragons" y traduce la frase latina Hic sunt dracones (aquí hay dragones).
El título que baraja Joffé es algo parecido, There be dragons (allí puede haber dragones, que se traduciría más o menos en un castellano actual por tierra desconocida o sin explorar). ¿Dónde está esa tierra? pues no lo sé. Como de la película solo conozco lo que ha trascendido en una rueda de prensa, una posibilidad es que se refiera al mundo desconocido que investiga el periodista: lo que sucedió cuando su padre era joven y que siempre le ha sido ocultado. Otra opción es que el misterio sea la capacidad del ser humano de perdonar, de amar, etc., sentimientos que pretende retratar y que, según Joffé, se reflejan en el modo de actuar de San Josemaría. Otra opción, mucho menos probable, que lo desconocido sea el Opus Dei. Esto me da un poco de risa, porque a estas alturas, para cualquiera que se acerque honestamente solo desde internet, no hay nada que no se sepa.
Por cierto, una colección de libros fantásticos también utiliza la misma expresión en uno de sus títulos.