miércoles, 10 de junio de 2009

¡Señor, que vea!

Tanto preocuparme por el futuro de mis ojos y me encuentro en el correo una foto con el descubrimiento de un chino para alegrarme la vida. Ya no habrá más problemas a la hora de echarme gotas. Parece que este invento es infalible. Y, además, fácil de plagiar: con un simple par de embudos. Os lo recomiendo.
PD: Eso no significa que no sigamos rezando a don Álvaro.
PD2: el título es una jaculatoria que repetía San Josemaría en momentos más trascendentes, pero no creo que se moleste.

4 comentarios:

Yu dijo...

Impresionante invento, Angie! podrías patentarlo, lo bien que nos hubieran venido esos embudos para aquellos paseos por Caledonia.

Castilla dijo...

Domine, ut videam!
Domina, ut sit!,
Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam!, Regnare Christum volumus!,
Deo omnis gloria!
Al parecer eran las jaculatorias preferidas de San Josemaría.
Y no veo tan fácil plagiar el asunto de los embudos porque van como insertados en unas gafas y a ver cómo lo hacemos..., je, je. Son gafas especiales.
Cuéntanos qué te pasa en la vista, hace ya tiempo de la "pequeña intervención" y deberías estar ya completamente repuesta.
Saludos.

Yu dijo...

Eso cuéntanos como va tu vista o algo que te echamos de menos...

Angi Burt dijo...

La vista va genial. Solo puedo dar gracias a Dios. El probelma son las manos, no me llegan a tanto como tendría que escribir... a ver si cojo velocidad!
Gracias por vuestro interés.