miércoles, 27 de mayo de 2009

Rosario con goles

Ayer estuve con una amiga y su hijo de dos años en una iglesia que hay cerca de su casa dedicada a la Virgen del Carmen. Teníamos intención de rezar el rosario, por aquello de que estamos en mayo. Nos quedamos en un pequeño patio, con una imagen de la Virgen y el rezo se convirtió en un auténtico partido de fútbol. Ya me lo temía cuando vi que al salir el niño se agarraba a sus dos pelotas -una amarilla y otra roja-, a las que técnicamente llamaba "peeelas" y mis temores se confirmaron. El primer misterio aguantó bien, pero al segundo, sentado en su carro, comenzó a lanzar pelotas y a reclamarlas al instante con su voz chillona "peeelas, peelas"; parecía que estábamos pidiendo limosna.
Fue un rosario deportivo, más que penitente, porque las dos nos pasamos recogiendo pelotas, que el niño lanzaba sin piedad a los segundos de devolvérselas. ¡Qué distinto a aquéllos que rezábamos apaciblemente en forma de Romería!, decíamos las dos, pero no había otra posibilidad. Para consolarme me aseguraba continuamente, "que yo estoy muy concentrada" y la verdad es que creo que sí, que la Virgen escuchó nuestras peticiones, aunque a mí siguen sin pagarme en uno de los trabajos y la cuenta corriente se me acerca al límite. Igual es una señal de que debo cambiar el periodismo por el fútbol...

5 comentarios:

castilla dijo...

Pues sí, a lo mejor la Virgen te indica el camino del fútbol como último recurso para sanear la cuenta corriente. Yo también me lo estoy pensando…
También José Alberto Cabañes ha presentado en el Congreso una iniciativa que se basa en que en los patios de los colegios los niños jueguen a la comba y las niñas al fútbol, pero éste, para eliminar los roles machistas.
Je, je!

Angi Burt dijo...

¡Ay, la crisis!
Pues si montas un equipo de mujeres, avísame. Podríamos pedirle a Ángel que nos entrene, tiene mucha experiencia.
Saludos

Yu dijo...

Angi cuando leí el título creí que ibas a hablar de la final de la Champion...y por fin me enteraría de si ayer ibas con el Barça o te podía tu vena british :)

Ruth dijo...

A mi me también me han reducido el escaso sueldo a la mitad, primer paso (o definitivo) para acabar con una patada en la calle, así que si sale lo del equipo de fútbol avisa

Ángel dijo...

Vaya, pues si que... Si hacéis el equipo me ofrezco voluntario y ¡gratis! jajaja.

Rezar en la calle, es donde más tiempo estamos. En cierta ocasión leí -también lo he tenido que vivir- que nuestro mejor oratorio es la calle. Es nuestro ambiente.