miércoles, 27 de mayo de 2009

Rosario con goles

Ayer estuve con una amiga y su hijo de dos años en una iglesia que hay cerca de su casa dedicada a la Virgen del Carmen. Teníamos intención de rezar el rosario, por aquello de que estamos en mayo. Nos quedamos en un pequeño patio, con una imagen de la Virgen y el rezo se convirtió en un auténtico partido de fútbol. Ya me lo temía cuando vi que al salir el niño se agarraba a sus dos pelotas -una amarilla y otra roja-, a las que técnicamente llamaba "peeelas" y mis temores se confirmaron. El primer misterio aguantó bien, pero al segundo, sentado en su carro, comenzó a lanzar pelotas y a reclamarlas al instante con su voz chillona "peeelas, peelas"; parecía que estábamos pidiendo limosna.
Fue un rosario deportivo, más que penitente, porque las dos nos pasamos recogiendo pelotas, que el niño lanzaba sin piedad a los segundos de devolvérselas. ¡Qué distinto a aquéllos que rezábamos apaciblemente en forma de Romería!, decíamos las dos, pero no había otra posibilidad. Para consolarme me aseguraba continuamente, "que yo estoy muy concentrada" y la verdad es que creo que sí, que la Virgen escuchó nuestras peticiones, aunque a mí siguen sin pagarme en uno de los trabajos y la cuenta corriente se me acerca al límite. Igual es una señal de que debo cambiar el periodismo por el fútbol...

lunes, 25 de mayo de 2009

Encarnita Ortega

Encarnita Ortega fue una numeraria, de las primeras del Opus Dei, que conoció a San Josemaría en Valencia, durante unos ejercicios espirituales en marzo de 1941. Nunca diría que fue cobarde, aunque al contar recuerdos de su vida, varias veces, ella misma dice que sintió miedo. La primera vez, cuando el fundador del Opus Dei le explicó el proyecto que llevaba entre manos y le preguntó si ella querría colaborar. Más que colaborar, le preguntaba si veía que Dios pudiera pedirle una dedicación así, total, de por vida. Encarnita explica que en ese momento sintió miedo. Es el miedo que produce reconocer que Dios te está insinuando algo. El mismo que se siente ante cualquier vocación del tipo que sea. Y para responder a una petición de Dios como aquélla efectivamente hacía falta una fe muy grande, porque del Opus Dei no había nada de nada. Por eso siempre pensé que fue muy valiente.
Un año después, en1942, cuando Josemaría Escrivá les expuso las iniciativas del Opus Dei que creía que las mujeres del Opus Dei podrían poner en marcha, Encarnita volvió a sentir miedo, aunque naturalmente no era un sentimiento de cobardía, ni un bloqueo. Era simplemente vértigo, al ver todo lo que Dios podría hacer a través de unas personas sin medios, sin ningún poder, si eran leales y ponían su esfuerzo y colaboración. La generosidad y la perspectiva sobrenatural de Encarnita siempre me han provocado mucho respeto, también su valentía, por más que ella lo llamara miedo; por eso no me extrañó nada la primera vez que leí sobre su fama de santidad. Hace unos meses la Iglesia abrió en Valladolid su causa de canonización.

martes, 19 de mayo de 2009

Benedicto XVI: impresiones de Tierra Santa

Del Servicio de Noticias del Vaticano (VIS), he recibido este resumen con las impresiones del Papa Benedicto XVI, al terminar su viaje a Tierra Santa. Podría sacar mis conclusiones, pero es mucho mejor saber cómo lo valora Él mismo. Está contento con el resultado, a pesar de las dificultades. Creo que a todos los que rezamos durante la semana pasada e incluso mucho antes nos alegrará conocer su valoración personal. Dice así:
"Tengo tres impresiones fundamentales:"
1) la primera es que he encontrado siempre, en todos los ambientes, musulmanes, cristianos, judíos, una decidida disponibilidad al diálogo interreligioso, al encuentro, a la colaboración entre las religiones. Y es importante que todos lo consideren, no solo como una acción, por decir así, inspirada en motivos políticos de una determinada situación, sino como fruto del mismo núcleo de fe, porque creer en un solo Dios que nos ha creado, Padre de todos nosotros, creer en este Dios que ha creado la humanidad como a una familia, creer que Dios es amor y quiere que el amor sea la fuerza dominante en el mundo, implica este encuentro, esta necesidad de encontrarse, de dialogar, de colaborar, como una exigencia de la misma fe".
2) Segundo punto: he encontrado también un clima ecuménico muy alentador. Hemos tenido muchos encuentros con el mundo ortodoxo con gran cordialidad; también he podido hablar con una representante de la Iglesia anglicana, y dos representantes luteranos, y se ve que precisamente este clima de Tierra Santa alienta también el ecumenismo".
3) "Y tercer punto: hay grandísimas dificultades, lo sabemos, lo hemos visto y escuchado. Pero también he visto un profundo deseo de paz por parte de todos. Las dificultades son más visibles y no debemos esconderlas: existen y deben ser aclaradas. Pero no es tan visible el deseo común de paz, de fraternidad, y me parece que tenemos que hablar también de eso, animar a todos en esta voluntad para encontrar las soluciones ciertamente no fáciles a estas dificultades".

Para ampliar la información sobre el viaje, resúmenes y discursos, pinchar aquí y aquí.

domingo, 17 de mayo de 2009

Un vídeo divertido

Me envía Castilla un vídeo divertido, que os dejo a todos para empezar la semana con buen pie. Gracias por la colaboración.


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sábado, 9 de mayo de 2009

Opus Dei: películas y polémicas

Hay películas de calidad, a las que acompaña un buen márketing. Otras que sólo ofrecen lo primero y otras, en fin, que destacan por lo segundo. Parece ser que en estos últimos años lo mejor para hacer taquilla es crear polémica y, si es posible, en torno a la religión. En esa línea fue Ron Howard, con El Código da Vinci y ahora trata de repetirla con Ángeles y Demonios. Camino, de Javier Fesser, intentó lo mismo, aunque no lo consiguió: para que haya polémica hacen falta al menos dos -dos no riñen si uno no quiere- y está claro que la familia González-Barros no quiso -aunque sobrados motivos tenía- y tampoco quiso el Opus Dei. Agradezco a Luz la sugerencia que me da para hablar sobre la película de Fesser, película que vi hace unos meses y de la que no he hablado hasta ahora por no favorecer la teoría Howard-Fesser de que una buena polémica cubre las carencias de cualquier cinta.
De la película me gustó la música, la banda sonora original y me pareció buena la interpretación de algunos actores. Sin embargo, nunca comprendí ni compartí cómo es posible dejar de lado a una familia, a la que no se le informó del proyecto y a la que se menospreció, con una dedicatoria a Alexia, insertada al final. Fesser no la retiró a pesar de las peticiones de los tres hermanos de la chica. En cuanto a la visión del Opus Dei, recuerda a una argumentación teledirigida, en la que los personajes se convierten en muñecos, que no resistirían un mínimo examen de verosimilitud, porque están al servicio de una idea, la que el director ha concebido y sigue extendiendo en su gira de promoción para recuperar espectadores: antes de sacar el DVD solo rozaba los 250.000, a pesar de los Goya.
Entiendo que, elegantemente, la Oficina de Información del Opus Dei no quisiera entrar en la polémica y respetara la capacidad creativa del artista, porque realmente es lo único que queda después de las dos largas horas de película: mucha creatividad para dibujar algo que no responde a la realidad: ni a la de Alexia -que nunca perteneció a la Obra-, ni a la de la familia González-Barros, ni tampoco a la del Opus Dei.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Flores de mayo

Las primeras flores del seto que está frente a mi ventana acaban de salir hoy, aunque llevo toda la semana espiando a la naturaleza. He descubierto que hay dos tipos de flores en los castaños, rosas y blancas. Las primeras no las había visto nunca, pero es innegable que son tan de castaño como las otras, por su forma de copa invertida y por las hojas que las rodean. La jara blanca la divisé el sábado cuando fui a comprar el pan y el periódico. De las retamas amarillas, ni hablo, porque la carretera que me lleva al trabajo está llena... Esta descripción gozosa de la primavera no es fruto de un ataque de romanticismo. Es la posiblidad de ver mejor sin lentillas o sin gafas. Me han operado de los ojos -una pequeña intervención con laser- y llevo unos días entre agradecida, sorprendida y ahogada de tantas gotas.
Lo de las flores de mayo siempre me ha recordado a la Virgen y al mes que los cristianos le dedicamos. Desde ahora tendrá también este otro rasgo: el mes que recuperé la vista o casi toda la vista... porque aún hay que ver (nunca mejor dicho lo de ver) cómo termina mi proceso de adaptación.
La foto no es mía sino de Russian Red, por si acaso.

domingo, 3 de mayo de 2009

Vocación y libertad

He leído el mensaje de Benedicto XVI en la Jornada mundial por las vocaciones. La Iglesia siempre ha rezado por esta intención desde los primeros años del Cristianismo y el Papa sigue recordándonoslo cada año, porque hacen falta personas que extiendan el Evangelio.
El mensaje recoge unas palabras muy bellas del Catecismo de la Doctrina Católica, en las que se recuerda lo que sucede en cada llamada. Puede haber desencadenantes, intermediarios, causas segundas, etc., pero a la hora de la verdad, "la iniciativa libre de Dios requiere la respuesta libre del hombre. Una respuesta positiva que presupone siempre la aceptación y la participación en el proyecto que Dios tiene sobre cada uno"(n. 2062).
En estos años que llevo en el Opus Dei como numeraria he comprobado que a Dios solamente se le puede servir con libertad y sin miedo. Y Dios también quiere correr el riesgo con nosotros.
¿Quién querría que le amaran por obligación?