miércoles, 29 de abril de 2009

Opus Dei en Rumanía



Oyendo este vídeo de un Supernumerario rumano he vuelto a recordar que en un par de meses se abrirán los primeros centros de la Obra en Rumanía. A este país le tengo especial cariño desde que el día 7 de octubre de 2002, compartimos un rato de celebración con el Patriarca Ortodoxo rumano Teotocthist. Estábamos en la Plaza de San Pedro, un día después de la canonización del fundador de la Obra, y el papa Juan Pablo II tuvo un guiño de cariño hacia él. Ofrecerle la acogida de una gran multitud reunida para una Misa de Acción de Gracias. Era un invitado del Papa, jefe de la Iglesia ortodoxa de su país, y además simpático. Pronto devolveremos la visita a su tierra, aunque él debe estar gozando de Dios porque falleció .

domingo, 26 de abril de 2009

Reencuentro




El jueves estuve en una librería, aprovechando los descuentos del día del libro. Entré con cierta prisa y mirando poco. Al minuto se me acercó una chica sonriente, con los brazos abiertos y llamándome por mi nombre. No la había reconocido, pero ella a mí sí.
Era Ana, fue numeraria y con ella coincidí un par de años en una residencia universitaria. Me soprendió gratamente su mirada franca, abierta. Hablamos, me señaló a sus niños, mientras seguía buscando algún libro. Me despedí con el mismo cariño.
Fue todo tan fugaz que me fallaron los reflejos y ni siquiera pude decirle que aun hoy, después de varios años, siempre que escucho Tracy Chapman me acuerdo de ella. Cantaba, supongo que ahora también, de maravilla. Hay algún otro reencuentro que sigo esperando.

martes, 21 de abril de 2009

Obispo y Padre

Acaban de cumplirse 15 años del nombramiento de Don Javier Echevarría como prelado del Opus Dei. Llamarle prelado u obispo, que es el nombre técnico, resulta quizá muy rimbombante. En realidad Don Javier es padre y hace lo que todos los padres. Cuidar a sus hijos.
Si alguien me preguntara cómo me cuida a mí personalmente, le diría que con su apoyo, su optimismo -que agradezco enormemente-, sus visitas, sus cartas -una cada mes- y, lo más importante, su oración. Sé que todos los días reza por sus hijos y también por las familias de sus hijos. Muchas veces ha expresado que el Opus Dei es una gran familia, incluidos los amigos y cooperadores.
Alguien dirá que eso es un cariño colectivo, institucional, global o alguna cosa parecida. Yo no lo pienso así y me basta con ver lo que él hace día a día y cómo se pone el primero a vivir lo que nos pide o nos recuerda. No necesito detalles concretos para convencerme de su dedicación, pero también los tengo. Cuando falleció mi padre, mi familia recibió una carta preciosa de pésame y de ánimo, que siempre le agradeceré.

viernes, 17 de abril de 2009

Ciencia, preservativos y Benedicto XVI

El Parlamento belga ha dirigido una protesta al Papa por sus palabras sobre el preservativo en África, a lo que el Vaticano ha respondido con estupor y dolor. No comentaré más de esto, porque me parece innecesario y cae por su propio peso.
Solo querría aportar que la palabras del Santo Padre sobre el preservativo en África se han recibido y comprendido muy bien en ese continente. Los Obispos de algunos países incluso le han dado las gracias a Benedicto XVI por haber propuesto a todos "con los matices, la claridad y la profundidad la enseñanza común de la Iglesia sobre la pastoral de los enfermos de SIDA".
También miembros de la comunidad científica -esta vez europeos- han apoyado sus declaraciones, reforzando la idea de que el preservativo por sí mismo no es una solución para la epidemia. En el diario Le Monde, varios científicos le respaldan y explican que “el preservativo es la tecnología más eficaz. Pero no la medida preventiva más eficaz".
“No hay ningún país con una epidemia generalizada -han dicho- que haya logrado bajar la proporción de población infectada por el VIH mediante campañas centradas solo en la utilización de preservativos. Los casos de baja de la transmisión del VIH publicados en la literatura científica están asociados a la puesta en práctica de la tríada ABC (abstinencia, fidelidad y utilización de preservativos)”.
Ahora nueve países africanos -que ya repartieron preservativos y no consiguieron bajar su tasa de infección- han puesto en marcha otra campaña centrada solo en la fidelidad, que se denomina One Love. Esos países son Lesoto, Malawi, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Zambia, Zimbabue y el plan está perfectamente explicado en Aceprensa.
Supongo que los parlamentarios belgas no leen nada de esto... ni de esto.

lunes, 13 de abril de 2009

Ética para periodistas

Me he enterado de que se ha publicado un artículo con el título Josemaría Escrivá de Balaguer, profesor de ética para periodistas: Madrid, 1941. Parece ser que el autor -Pablo Pérez- ha encontrado el programa de moral profesional que san Josemaría impartió en la Escuela Oficial de Periodistas en Madrid, en el curso 1940-1941, y presenta algunas conclusiones sobre sus clases, a partir de sus guiones y de los testimonios de algunos alumnos. A ver si lo consigo, porque como periodista, tengo curiosidad por saber si los problemas de la profesión en los años 40 siguen siendo los mismos que ahora. ¿Hasta cuánto se puede pagar por una exclusiva? ¿Se puede plagiar un texto que no tenga firma? ¿Puede emitirse una grabación con cámara oculta o una declaración que se salte el off the record?
Supongo que algunas respuestas se podrían sintetizar en el resumen de la santificación del trabajo, que se propone para todas las profesiones: intentar trabajar bien, con honradez y buscando servir a los demás, que en el caso de la prensa, por si no se nota mucho, es la sociedad. En cuanto averigüe el resto de cuestiones, os lo cuento.

miércoles, 8 de abril de 2009

Lavado a dos euros

Visita familiar. Mi madre tiene médico y aprovecho el día previo al puente para acompañarla y ahorrarle el kilómetro largo hasta la consulta. Al acabar entramos en la parroquia, está empezando un retiro de preparación a la Semana Santa. Predica un sacerdote de la Obra y asisten un puñado de señoras de la comarca. Dice que va a ser más breve que otras veces y enseguida adivino el porqué. Hay una impresionante cola para la confesión. La Semana Santa es un buen momento para ponerse en paz con Dios.
Al acabar me acerco a un lavado de coches que se llama Lavamanía: por dos euros, sí , 2 euros, paso la manguera a poca, mucha presión, con jabón, con aclarado, con brillo y la dueña hasta me regala servilletas grandes para secar los cristales. El coche queda reluciente, adiós polvo, mosquitos de carretera y otras cargas recogidas durante estas semanas... Con el coche limipio me siento casi como Fernando Alonso.
La confesión es gratis, totalmente gratis y ni siquiera tienes que manejar la manguera. ¿Se puede pedir más a la Misericordia de Dios?

sábado, 4 de abril de 2009

Espíritu de mortificación

Varias amigas mías están en Roma ahora mismo, después de unas cuantas horas de viaje en autobús. Acuden al Congreso Universitario -UNIV- y a celebrar allí la Semana Santa. Este año tiene un comienzo muy especial, pues el domingo de Ramos participarán por la mañana en la Eucaristía que presidirá Benedicto XVI en San Pedro del Vaticano. Durante esa Misa jóvenes de la diócesis de Madrid recibirán la Cruz y el Icono de la Jornada Mundial de la Juventud, con lo que ya comienza la cuenta atrás para la convocatoria de agosto de 2011, que será en Madrid.
Debe ser impresionante trasladar una cruz -pasa de mano en mano- precisamente estos días que recordamos la Pasión del Señor. Es como convertirse en Cirineo. Aunque me gustaría mucho estar en Roma mañana, me animo pensando que también aquí se puede ser cirineo o cirinea. Ofrecer detalles costosos y vivir estos días con afán de Penitencia. El espíritu de mortificación en las cosas ordinarias, aceptando las pequeñas contrariedades, los dolores de cabeza, los fracasos que hay en toda actividad, es algo que intentamos vivir todos los del Opus Dei. Meditar el Via Crucis ayuda. Yo suelo leer el que escribió San Josemaría y también uno de Ernestina de Champourcin.

miércoles, 1 de abril de 2009

Contemplar a Dios en la calle


Llevo cinco días de un lado para otro. En el trabajo parece que todos los viajes coinciden y hay que acabarlos antes de Semana Santa... así que voy de cráneo y me duermo por las esquinas. La gente dice que es el cambio de hora, pero yo sé muy bien que no es eso; las horas y los días se me pasan volando.
El otro día, volviendo de Barcelona, cayó un mis manos un artículo sobre el Slow Down London, de Harry Eyres, escrito en el Financial Times. Decía que a finales de este mes habrá una feria para animar a los londinenses a rebajar su ritmo y contemplar lo que les rodea, como un modo de superar esta crisis. Me pareció muy sugerente: procurar hacer las cosas bien para mejorar la vida. Desafíar el culto a la velocidad y saber apreciar el mundo cotidiano. Hasta recomendaban ejercitarse en algún tipo de meditación, aprovechando la pausa de mediodía. El artículo me gustó y todavía hoy me pregunto si Eyres habrá leído al fundador del Opus Dei. San Josemaría predicó algo parecido: ser contemplativos en medio del mundo, buscar la chispa divina que esconde cada situación. Así que voy a intentar practicarlo de nuevo, desafiando a las exigencias de un trabajo exagerado, porque corriendo contemplar a Dios es mucho más difícil... y además me duermo.