lunes, 16 de febrero de 2009

Test de alegría

El otro día tuvimos la charla de vida cristiana y Marta propuso abordar la alegría (será por la coyuntura...). Como somos bastante democráticas, la resolución se aceptó y aquí estoy pensando en esa virtud. A veces parece que el cristiano tiene obligación de ser feliz. "Hazles comprender que no tienen en el mundo otro deber que la alegría", decía Paul Claudel... Yo, a la alegría, le encuentro un soporte sobrenatural muy claro: la fe. Me gustó mucho leer esta frase de Benedicto XVI, referida a la muerte de su madre: "Cerró para siempre los ojos, pero la luz de su bondad permaneció y para mí se convirtió cada vez más en una demostración concreta de la fe por la que se había dejado moldear. No sabría señalar una prueba de la verdad de la fe más convincente que la sincera y franca humanidad que ésta hizo madurar en mis padres y en otras muchas personas que he tenido ocasión de encontrar". ¿Qué tiene la fe que moldea y aporta tanta humanidad?
Y luego, a la alegría le encuentro una palanca mucho más pedestre y eficaz: el deporte. No sé si esto lo aprobaría un teólogo, pero cada partido de tenis es una puesta a prueba de esta virtud. Unas veces ganas y otras pierdes, y además de dar efecto a la pelota, hay que aprender a conservar el humor y a reírse de los fracasos. Que le pregunten a Nadal...
Por si mis explicaciones son escasas o algo parciales, recomiendo ampliar aquí.

4 comentarios:

Ángel dijo...

Leí en un libro: "muchas personas pueden encontrar a Dios en nuestra alegría". Para pensar.

SB dijo...

Me dijo alguien alguna vez que cristiano y triste son incompatibles.Y Creo que es verdad.

A menudo podemos tener momentos de angustia, algun malestar o desánimo, pero como cristianos, hombres y mujeres de fe y esperanza, damos vuelta la página y decimos: Hágase en mí según tu Palabra. Y volvemos alegres al camino de la vida.

Te saludo afectuosamente y no te olvido.

Saludos,
SB

Angi Burt dijo...

Gracias a los dos, me ayudáis con buenas pistas.

Anónimo dijo...

Leyéndote recuerdo esta frase de Voltaire: "La gran preocupación y la única que debemos tener es ser felices."
¿Estás de acuerdo?
Yo, no.