domingo, 16 de noviembre de 2008

Rectitud de intención

He estado con una amiga y sus dos hijas haciendo una pequeña excursión. Ha sido un día de confusiones, porque la pequeña chapurrea y cambia las palabras, así que nos hemos reído bastante. Primero decía que vivía en Montecaramelo (quería decir Montecarmelo); después que íbamos en coche a El Cardo (naturalmente era El Pardo) y lo mejor ha llegado en la comida, cuando después de sacar los bocatas, le pide su madre que bendiga y se arranca con el "Jesusito de mi vida". Ahí ya hemos estallado de risa. Pero como lo que cuenta es la intención, lo hemos considerado muy válido.
De San Josemaría he aprendido que lo importante es que al actuar, la intención sea recta, un concepto que se conoce como "rectitud de intención", y que supone obrar siguiendo tu conciencia, sin preocuparte demasiado del qué dirán. Hay un punto de Surco que cuando se embrollan las cosas, en el trabajo o en casa, me produce un efecto infalible. Si alguien tiene curiosidad, lo puede encontrar aquí. Con el Pardo y el punto, se superan muchos líos.
PD: la foto es del lugar, pero no somos nosotras...

No hay comentarios: