jueves, 27 de noviembre de 2008

Cargando pilas en la oración

Dentro de pocos días, el domingo, comienza el Adviento. Hace ya semanas que las tiendas nos recuerdan que se avecinan las fiestas, pero tengo que confesar que ni las figuritas ni el musgo ni los árboles ni los adornos han conseguido conmoverme. Es más, verlos desde el 3 de noviembre me provocaban una pereza tremenda...
Ayer, Benedicto XVI pidió que comencemos a preparar la Navidad con dos sugerencias: oración y apostolado. Me motiva más esto y, además, me ha gustado mucho el orden de las dos cosas, porque salvo que uno se sienta pletórico, el final de noviembre pilla cansado.
El viernes pasado descubrí un cargador de pilas en un armario. Se inmovilizan las pilas por los dos polos, se enchufa el cargador a la corriente y a esperar el milagro de la recuperación. Así que la idea de recargar las pilas en la oración me pilla muy dispuesta. Luego vendrán las conversaciones, ¡preparaos!

5 comentarios:

Ángel dijo...

Sobre oración y Adviento, se de uno que cuando hacía un rato de oración delante del Belén, llevaba sus propias figuritas de ovejas (no había), porque decía que sin ovejas no hay un buen Belén. Lógico, por los pastores más que nada. Era, es, un tipo divertido.

Angi Burt dijo...

Pues la próxima entrada la dedico a las ovejas. Me has dado idea para una serie. Hace tiempo sabía mucho del campo... ahora veo los rebaños desde la ventanilla del coche.
Por cierto, ¡vaya cambio de imagen en tu blog! Muy bueno eso de renovarse.

Ángel dijo...

Hace tiempo también sabía más del campo, cuando estuve trabajando durante unos años en las EFA's

Anónimo dijo...

Bueno, a ver cuándo llega lo de las ovejas!

Anónimo dijo...

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