miércoles, 8 de octubre de 2008

La vocación es personal

Me pregunta Paco si mi madre es Supernumeraria. Sí que lo es. Si no lo he dicho hasta ahora es porque no me he sentido portavoz de su historia personal.
Es cierto lo que dice Paco, que padres supernumerarios tienen también hijos que -llegado el momento- descubren su vocacion al Opus Dei- como numerarios, supernumerarios o agregados, pero no es éste el caso.
Mi madre conoció precisamente el Opus Dei a través de dos hermanos que se acercaron a los medios de formación de la Obra. Pasados los años, ella también empezó a asistir a charlas sobre la fe. Aun recuerdo el día en que me comentó que acababa de pedir la admisión como supernumeraria y lo que suponía para su vida ese compromiso. Me dio mucho que pensar, sobre todo porque sabía que mi padre, que también era practicante, no iba por esa línea. Estando de acuerdo en lo fundamental, cada uno con un enfoque, los dos respetaron mutuamente los caminos por los que se movían. Siempre he pensado que fue posible porque tenían mucha fe e intentaban vivir con autenticidad su relación con Dios.
Mi familia es amplia. El resto de hermanos no tuvo relación con el Opus Dei. Y yo llegué a ser numeraria por otros caminos, tiempo después.

4 comentarios:

Elisa dijo...

Pues lo nuestro también es la pera: conocimos en mi familia el Opus Dei por el único hermano que nunca pidió la admisión. Pasados muuuchos años, cuando ya el resto de hermanos éramos agregados, mi padre vino diciendo un día que desde ese momento era supernumerario. Y así como tres o cuatro años más tarde, mi madre lo mismo. Aquí, de influencia por parte de los padres, nada de nada.

Anónimo dijo...

Gracias por contestarme tan extenso, aprovecho para hacerte otra pregunta, aunque la vocación sea personal ¿tienen los supernumerarios obligación de llevar a sus hijos a clubs del Opus Dei... por si llega esta vocación

Ángel dijo...

Y yo con 15 añitos era un 'comunista' en potencia, jaja. Claro, de Vallecas. Me apunté a una liga de fútbol sala en un centro de Opus Dei, y ya ves.

Angi Burt dijo...

Gracias, Elisa, por tu aportación. ya ves que coincide.

Sobre lo que pregunta "anónimo", pues te diré que no. Cualquiera que conozca a adolescentes sabe que eso es técnicamente imposible, aunque alguien lo pretendiera, que no es el caso.
Pero además, hay muchas ciudades y países en los que ni siquiera existen tales clubes.