sábado, 4 de octubre de 2008

Ingredientes de la vocación

Mi madre sigue con la pierna escayolada y estamos haciendo turnos para acompañarla y echarle un mano. Realmente es un fastidio y más para una persona de cierta edad, no poder moverse sola, porque va del sillón, a la silla, a la cama y vuelta a empezar.
Mi hermano le acaba de cambiar el móvil y explicándole el nuevo funcionamiento ella tuvo una salida de las suyas... Le dije: mira, una vez que pones el pin, el aparato te saluda y sale una pregunta en la pantalla que dice: "¿Cómo estás?". Y ella, sin pensarlo dos veces, me respondió: "Pringada". No pudimos evitar soltar una carcajada.
Por la tarde leímos las palabras de Benedicto XVI en Lourdes sobre la enfermedad. Allí decía que el sufrimiento es un ingrediente de la vocación cristiana y que con la ayuda de Dios se lleva mejor. Muy sugerentes.

2 comentarios:

Paco dijo...

Espero que se mejore tu madre... que ya veo que humor no le falta, ¿es también del Opus Dei? como lo normal es que si los hijos son del Opus los padres también...

Ángel dijo...

Me acordaré de tu madre. Es cierto, el dolor, el sufrimiento, nos acercan más al Señor si les damos la dimensión adecuada y no lo vemos como un castigo.