miércoles, 29 de octubre de 2008

"Debemos hablar menos de política"

El viernes pasado leí en El País una entrevista a Anthony Muheria, Obispo de Jitui, (Kenia), un sacerdote que es numerario del Opus Dei. Me impresionaron sus palabras. Decía que en su tierra una Biblia cuesta unos cuatro euros, ¡¡¡el sueldo de una semana!!! y que sus 60 sacerdotes no tienen ni para zapatos. En el sumario de la página web de la diócesis se dedica amplio espacio al agua, la higiene de los alimentos y el desarrollo.

En la primera diócesis que estuvo cuando fue nombrado obispo, la de Embu, se dedicó a remontar el hospital diocesano, el único al que podían acceder los pobres, y que cuando llegó estaba completamente desmantelado y hundido por las deudas. Tenía que rogar al cirujano que se quedara... porque no quería permanecer allí, lejos de la capital, donde no había ningún tipo de comodidad y donde sus hijos ni siquiera podían recibir una buena educación. Un amiga madrileña se pasó un mes en el hospital haciendo cortinas e instalando unos ordenadores ya desechados en Europa.

Ante la impotencia por la falta de medios, entiendo que Muheria, al acabar el Sínodo, haya dicho que las homilías tienen que ser mejores: "Si la gente se muere de hambre, ¡al menos dale una cosa buena! Debemos hablar menos de política".

viernes, 24 de octubre de 2008

El colegio Fuenllana

Mi amiga Julia se casa. Me llamó el otro día para decirme que su relación con Javier ha culminado en lo que se veía venir. Julia es cooperadora , es decir, no es del Opus Dei, y hace ya tiempo que colabora en en diferentes proyectos. Los cooperadores contribuyen con oración, ayuda material y económica a apoyar inciativas apostólicas de la Obra. Estos últimos años Julia ha colaborado en sacar a delante un colegio, obra corporativa del Opus Dei, que se llama Fuenllana. El colegio estaba en Cuatro Caminos, pero se ha trasladado a un barrio nuevo de Alcorcón. Construir el colegio ha requerido muchas oraciones y la contribución de muchos pocos, porque Julia, por ejemplo, es abogado, pero no es que gane un sueldo descomunal, además de que está pagándose el coche y la letra de un piso. Cuando se inauguró el colegio, fuimos a una pequeña celebración. Disfrutó tanto viendo aquello que es como si hubiera pagado los mismos cimientos. Hasta me decía, "si tengo hijas, quiero que estudien aquí". Eso era un canto al sol... y nos reíamos, claro. Ahora, después de anunciarme su boda, cada vez lo veo más real.

martes, 21 de octubre de 2008

Jabalí en la autopista

Por lo visto no soy yo la única que ha ido de caza en estos últimos días. Esta mañana en la A6, conocida por la carretera de La Coruña, dos jabalíes han invadido el carril bus. Uno ha pasado al otro barrio como consecuencia de un atropello y el otro ha recorrido tranquilamente dos kilómetros, pegado a la mediana, mientras detrás iba dejando una cola monumental. Al final la Guardia Civil le ha echado una manta y lo ha cargado en el coche... Tras tanto recorrido estaba agotado. ¿Será ese mi futuro el próximo viernes? Me esperan nuevas pruebas en el polideportivo... Bueno, fuera de bromas, mi madre ya no tiene escayola desde esta mañana y el fémur ha soldado perfectamente. Ya se ve que la naturaleza es fuerte.

sábado, 18 de octubre de 2008

Semana de caza

Llevo toda la semana de caza. Intentando cazar una plaza en las clases de tenis en un polideportivo municipal. El viernes hice una prueba y, entumecida como iba, aun coloqué algunas bolas. La paciencia del profe me hizo reanimarme. Al acabar le dije una frase "puedo hacerlo mucho mejor", que resumía mi estado. Me parece que creyó en mí porque me animó a insistir y a seguir: la prueba es solo el primer paso, luego hay que conseguir que haya hueco en tu horario y matricularse... (ya he pasado por cinco polideportivos).
Por la noche teníamos en mi centro círculo breve. Es una reunión corta, para repasar alguno de los puntos que vivimos en el Opus Dei; todo muy sencillo como se verá. El primer aspecto era "Examen". Procuramos hacerlo en algún momento del día, para reflexionar, pedir perdón a Dios o darle gracias, porque con su ayuda, también hay cosas buenas. El examen es importante para ver si estamos apuntando o perdemos la ruta. Y para corregir lo que haya que cambiar. Muchas veces el examen termina como la prueba del tenis "puedo hacerlo mejor". Y también Dios y el entrenador se asemejan un poco: me animan a seguir intentándolo al día siguiente.

lunes, 13 de octubre de 2008

Católico y primer ministro

Por varios medios me ha llegado la noticia de que un japonés católico, Taro Aso, ha sido elegido primer ministro. Tiene 68 años y su nombre cristiano es Francisco, en honor al jesuita San Francisco Javier, que evangelizó su país. Aso ha sido ya ministro de Japón en otras épocas, así que lleva dedicado cierto tiempo a esta actividad. Pienso que precisamente de su mentalidad cristiana, le vendrá el deseo de participar en la construcción de su sociedad y su interés hacia el bien común. No creo que a nadie se le ocurra pensar que es la Iglesia católica -una religión minoritaria- la que está gobernando Japón, desde que han elegido a Taro Aso.
Recuerdo una homilía de San Josemaría, Amar al mundo apasionadamente, en la que desarrollaba esa misma idea. Decía el fundador de la Obra que el cristiano procura adquirir una buena preparación intelectual y profesional y se forma sus propios criterios, que le llevan a actuar en consecuencia. Pero, "a ese cristiano jamás se le ocurre creer o decir que él baja del templo al mundo para representar a la Iglesia, y que sus soluciones son las soluciones católicas a aquellos problemas". Por eso es fácil encontrar católicos en diferentes partidos; o personas del Opus Dei que trabajan para la política con diferentes visiones.
PD: por si acaso no me he explicado bien, aclaro que Taro Aso, hasta lo que yo sé, no pertenece al Opus Dei, pero, como decíamos, eso es algo personal...

miércoles, 8 de octubre de 2008

La vocación es personal

Me pregunta Paco si mi madre es Supernumeraria. Sí que lo es. Si no lo he dicho hasta ahora es porque no me he sentido portavoz de su historia personal.
Es cierto lo que dice Paco, que padres supernumerarios tienen también hijos que -llegado el momento- descubren su vocacion al Opus Dei- como numerarios, supernumerarios o agregados, pero no es éste el caso.
Mi madre conoció precisamente el Opus Dei a través de dos hermanos que se acercaron a los medios de formación de la Obra. Pasados los años, ella también empezó a asistir a charlas sobre la fe. Aun recuerdo el día en que me comentó que acababa de pedir la admisión como supernumeraria y lo que suponía para su vida ese compromiso. Me dio mucho que pensar, sobre todo porque sabía que mi padre, que también era practicante, no iba por esa línea. Estando de acuerdo en lo fundamental, cada uno con un enfoque, los dos respetaron mutuamente los caminos por los que se movían. Siempre he pensado que fue posible porque tenían mucha fe e intentaban vivir con autenticidad su relación con Dios.
Mi familia es amplia. El resto de hermanos no tuvo relación con el Opus Dei. Y yo llegué a ser numeraria por otros caminos, tiempo después.

sábado, 4 de octubre de 2008

Ingredientes de la vocación

Mi madre sigue con la pierna escayolada y estamos haciendo turnos para acompañarla y echarle un mano. Realmente es un fastidio y más para una persona de cierta edad, no poder moverse sola, porque va del sillón, a la silla, a la cama y vuelta a empezar.
Mi hermano le acaba de cambiar el móvil y explicándole el nuevo funcionamiento ella tuvo una salida de las suyas... Le dije: mira, una vez que pones el pin, el aparato te saluda y sale una pregunta en la pantalla que dice: "¿Cómo estás?". Y ella, sin pensarlo dos veces, me respondió: "Pringada". No pudimos evitar soltar una carcajada.
Por la tarde leímos las palabras de Benedicto XVI en Lourdes sobre la enfermedad. Allí decía que el sufrimiento es un ingrediente de la vocación cristiana y que con la ayuda de Dios se lleva mejor. Muy sugerentes.