martes, 16 de septiembre de 2008

Cómo los hijos cuidan a los padres


Esta es la historia de cómo los hijos, también los numerarios, cuidan a los padres o viceversa.
Mi madre se ha caído y ha estado dos días prácticamente inmóvil, y yo con ella. Una acumulación de visitas la semana anterior -mis hermanos aparecen aleatoriamente y sin avisar- le obligó a aplazarme por mutuo acuerdo..., así que el cambio de planes (vivimos lejos) ha resultado ser, como asegura, una intervención de Dios. Una cosa es creer en la Providencia, el cuidado de Dios hacia cada uno de sus hijos, y otra es experimentarla, y mi madre, con la pierna vendada, la ha vivido y yo con ella. Hasta le he tenido que poner una inyección...
Recuerdo que también mi padre, nada dado a la imaginación, me hablaba de la intervención de Dios en la familia en una de nuestras últimas conversaciones. Lo decía por una ocasión apurada -ya habían nacido cuatro de mis hermanos- en la que se enteró de que se quedaba sin trabajo. Mientras pensaba qué hacer y pedía ayuda a Dios, se fue a llenar el depósito de gasolina y allí mismo se encontró a un colega que necesitaba urgentemente contratar ayuda. Más de treinta años después todavía recordaba el hecho estupefacto.
No pienso que la Providencia sea solo cosa de personas mayores. A Ana, una de mis amigas, le encantaba una frase que le cité un día en una clase de formación: "La Providencia es el modo de actuar que Dios emplea para pasar desapercibido". Y aquí dejo más ideas sobre lo mismo de San Josemaría Escrivá.

2 comentarios:

alex- dijo...

Angi:La Providencia nunca nos deja,lo he experiemntado en multitud de ocasiones en la vida,vamos casi todos los días.
Felicidades por el blog.

Angi Burt dijo...

Gracias, pero no puedo ver tui blog, no sé si no estás en abierto todavía...