domingo, 6 de julio de 2008

Una de Bryan Adams

Yu me pregunta cómo fue la llegada a mi nuevo centro y tengo que reconocer que fue buena. Me sorprendí deshaciendo los paquetes y tarareando una canción de Bryan Adams en la que explica por qué hace las cosas. Es una balada que siempre relaciono mentalmente con el ofrecimiento de obras, una costumbre cristiana que aprendí de mi madre. La intento vivir a diario y también lo hacen los del Opus Dei: ofrecer a Dios cada mañana lo que va a ser ese día, con sus alegrías, fracasos, esfuerzos, dificultades; lo bueno y lo menos bueno, que de todo hay. La llegada a este centro quizá es algo más aparatosa, pero ya estaba incluida en esa pequeña oración del día. La canción me salió del alma.
Por si alguien no la conoce, aquí la dejo.

1 comentario:

Ángel dijo...

Llena de sencillez tu explicación y en mi opinión bastante clara.