domingo, 13 de julio de 2008

Cambio de personalidad

El viernes me pegué un susto morrocotudo. Experimenté un cambio de personalidad. No como numeraria del Opus Dei, claro, sino como residente de Second Life. Hacía varias semanas que no daba vida a mi avatar y me desperté cambiada. Para empezar, mi indumentaria no era la misma. No entendía qué hacían unos tacones altos en mis pies, cuando lo último que llevaba eran unas chancletas amarillas. Después me habían cambiado el pelo y el color de piel..., ni tampoco eran míos los vaqueros acampanados: ¡No me reconocía! O estoy perdiendo la memoria, que todo podría ser, o he sufrido un cambio de personalidad, un lavado de cerebro radical, porque yo no soy ésa. Alguien conoce mis pensamientos. Allá por donde iba solo aparecían coches espectaculares. ¿Pero cómo sabe Linden el de Second Life que necesito uno?
Primero un Ferrari, digno de Alonso, si se confirman los rumores. Después uno más normalito, colgado en el aire que decía "pruébame", pero no había quien lo arrancase...

Como ya no sabía que hacer me fui a descansar a Bishara y me senté en el sillón del guardacostas mirando al mar; muy cómodo todo, pero ¡ay! no me podía levantar... Apagué el PC mosqueda del todo ¿quién maneja mi doble vida? Tengo que tomar una determinación.

2 comentarios:

Angi Burt dijo...

Os ahorro los comentarios; en media hora me llegaron cuatro diferentes, ofreciendome créditos y fórmulas de financiación para coches ¡Pero qué control!

Ángel dijo...

Pero lo del coche no es lo más importante, no?