martes, 3 de junio de 2008

Respetos humanos o los forrados del Opus Dei

No sé si el título tiene que ver con lo que voy a contar. Miento si que tiene que ver pero tenía duda entre cómo titular y he decidido duplicar por lo sano. El caso es que ayer tuve respetos humanos, muchos, tantos que... disimulé. El motivo de mis respetos humanos no era mi condición de numeraria, ni mis ideas u opiniones... era mi coche. Me explicó, en realidad, no tengo coche propio porque para moverme por Madrid no lo necesito. Hay otras numerarias de mi centro que si lo tienen (la pobreza en el Opus Dei es personal) pero yo no. Lo que sí tenemos es un pequeño coche que nos regaló una familia, es un Corsa que está un poco viejecillo el pobre, tiene algunos achaques y no ha pasado por el taller, pero nos saca de apuros. Ayer tenía que ir a una rueda de prensa y me lo llevé, lo dejé tirado, mal aparcado, rodeado de miles de coches (¡¡bendita huelga de parquimetros!!) y me olvidé de él. Cuando salí iba con dos compañeros de dos medios a los que no conocía mucho, ibamos charlando (típica charla insustancial de cuando no conoces a la gente) saqué las llaves... y de repente vi el Corsa, solitario, abollado, tan viejo... que me sentí incapaz de meterme en él, así que disimulé: yo me quedo aquí, dije, sin mirar al coche, claro. Ellos se despidieron y yo pensé tres cosas, una que había sido una cobarde, dos que a veces me pregunto por qué dicen que los del Opus estamos forrados y tres que tengo que llevar urgentemente el coche al taller.

4 comentarios:

cristina dijo...

¡Qué pequeña es la blogosfera! ese opel corsa me suena.Mi hija (a la que creo que conoces)llevaba una furgoneta verde un tanto vieja y también la aparcaba en el último sitio del párking.Me gusta mucho tu blog ,te seguire visitandote.Un beso, Cristina.

Ángel dijo...

Así somos los humanos, llenos de vanidad. Me ha gustado ese matiz de que la pobreza es una cosa personal, porque es totalmente cierto. El error está cuando generalizamos.

Angi Burt dijo...

Gracias por los comentarios.

lara dijo...

Y ¿por este también me das las gracias?: COBARDE. Un saludo