viernes, 27 de junio de 2008

La fiesta de San Josemaría


Ayer, 26 de junio, fue la fiesta de San Josemaría. Habitualmente, este día se vive con más alegría porque, aunque es la fecha en la que murió Josemaría Escrivá de Balaguer -en 1975-, ahora que la Iglesia lo ha canonizado sabemos que está en el Cielo.
Siempre le pido algunas cosas ese día de fiesta, porque pienso que a los amigos y compañeros de recorrido nos debería tratar bien y la verdad es que mi experiencia no falla. Ayer, al ir a la catedral a una Misa de celebración, me golpearon el coche por detrás. Estábamos todos parados en una retención en la M30 y primero oí un fuerte ruido; luego otro, y, finalmente, uno más suave: que fue a mí. Aparte del susto, estaba el hecho de que el coche -como ya bien se sabe no era mío-, pero en este caso no era el Opel viejo... (hubiera sido un favor) sino un Peugeot 105 (sí, 105) prestado. Me lo dejó una numeraria que está fuera de España por unos meses.
Pensé: vaya lío, Josemaría, en un día como hoy... y no llego a la Misa de la Catedral. A ver cómo arreglas esto... Todos al arcén, las luces de emergencia, salida del coche... Eramos cuatro vehículos. ¿A ver quién me ha dado a mí? Voy a mirar y... ¡nada! Un apretón de manos y hasta la vista. Mi protector no falla. Y lo mejor estaba por llegar; un 3-0 contra Rusia. San Pelayo y San Josemaría se portaron muy bien en su día.

miércoles, 25 de junio de 2008

Fama de santidad de Don Álvaro

Desde hace unos días no dejo de pensar que mañana, 26 de junio, se clausurará en Roma una parte del proceso de canonización de Don Álvaro del Portillo, uno de los tres primeros numerarios del Opus Dei que se ordenaron sacerdotes en 1946. Acaba una parte de la investigación de la diócesis de Roma, ciudad en la que Don Alvaro vivió muchos años, de 1946 a 1994.
Admás de ser uno de los primeros sacerdotes, Don Álvaro ayudó intensamente a San Josemaría en el desarrollo de la Obra y, cuando éste murió en 1975, le sustituyó como Padre. Era inteligente y también tenía muchas virtudes, especialmente destacaba su carácter sereno, pacífico y su sentido del humor algo castizo; era de Madrid. Tenía una visión sobrenatural aplastante y mucha esperanza: lo que se puede pedir a un buen pastor. He encontrado este vídeo en Youtube, aunque personalmente pienso que se queda corto.

viernes, 20 de junio de 2008

Estoy en una familia

Esta semana Tina, numeraria de mi centro, se examinaba de una oposición para la que lleva preparándose bastante tiempo. El viernes pasado estaba preocupada, porque tenía que presentar una memoria sobre un caso práctico, un pequeño volumen impreso. Después de cenar, nos sentamos a charlar un rato y aquello parecía un bazar de ideas: una le sugería que pusiera canutillo blanco para encuadernar; otra le ofrecía folios de mayor gramaje, para que quedara mejor; la tercera, hojas de colores como separadores de la bibliografía final. La verdad es que fue una tormenta de ideas sobre el color y la forma del citado cuadernillo. Su cara se iba animando. A la mañana siguiente lo comentamos brevemente en el desayuno. Me habéis hecho sentir que estoy en una familia, dijo. Este ambiente familiar de los centros del Opus Dei tiene una base espiritual, claro -la fraternidad cristiana-, pero se sostiene con interés, oración, ayuda real y tantas veces con detalles pequeños. En este enlace se puede ver un vídeo y cómo lo explica otra numeraria, Angela Fortunato.

miércoles, 18 de junio de 2008

Pesadilla aérea

Ayer tuve que comprar unos billetes de avión por internet y me costó un montón; no por el precio, que no era para tanto, sino por lo interminables que resultan las operaciones... Al final acabé tardísimo, mareada con cifras y números de la tarjeta, confirmaciones y peticiones de facturas. Creí que no lo había conseguido, así que he tenido una noche agitada y con alguna pesadilla. La foto refleja bien mi estado, la hice en Bishara, el día que perdí las rastas y me coloqué esta camiseta roja, pero soy yo. ¡Con lo fácil que resulta viajar en Second Life! Gracias a Dios, hoy llamé al teléfono de socorro de la compañía y parece que sí se habían quedado con mis datos y tengo billete, por fin. Ya me veía cruzando el canal a nado... Por cierto vuelvo a Inglaterra, pero esto lo contaré otro día.

domingo, 15 de junio de 2008

Ideas para la familia

Ayer, sábado, fue el cumpleaños del Padre, el Prelado del Opus Dei, Javier Echevarría. Cumplió 76 años. Hace muy poco, en el viaje a Roma, pude estar con él, así que no me resultó difícil recordarlo. Fue un encuentro reducido en el que me pude colar. Había allí otra periodista con su marido, acababan de tener gemelos y además prematuramente. Decía ella que la vida le había cambiado de manera radical... Hablamos de la familia y el Padre nos dijo lo importante que era crear ambiente de hogar en cada casa y que tanto el marido como la mujer debían dar ejemplo en ese aspecto. Cuando cuidamos con ese cariño a cada persona -decía- le estamos mostrando con hechos que tiene una dignidad, que es un hijo de Dios.
A veces pensamos que hay que cuidar a la familia precisamente porque forman parte de nosotros, porque son de nuestra misma sangre, y eso está bien. Pero el enfoque que sugería el Prelado, cuidarlos para demostrarles su dignidad de hijos de Dios, me pareció otro modo de hacer hogar, de demostrar el cariño.

miércoles, 11 de junio de 2008

¡Noticia Bomba!



No, no es el libro de Evelyn Waugh que tanto nos hace reír a los periodistas... se trata de una noticia verdadera y buena. Han liberado al mexicano secuestrado por partida doble, padre de una amiga y distinto del arquitecto por el que me preguntaba alguno.
, lo soltaron el fin de semana pasado y está bien de salud. A todos los que habéis rezado, gracias.

martes, 10 de junio de 2008

El deporte de la vida

En menos de dos horas de partido, Nadal acabó con Federer en el Roland Garros. El suizo terminó vencido, pero con aplomo y sin un mal gesto. Me alegra mucho de la victoria de Rafa Nadal, pero también reconozco los valores de Roger Federer: saber perder y ganar, que es casi la principal lección del deporte para esta vida.
Hay una canción de Sting que me gusta bastante, porque relaja. Se llama Lithium Sunset y propone un cambio de tercio, esperar con serenidad a que llegue el día siguiente. Sería perfecta si no aludiera a los efectos de un fármaco como única solución, claro. Se la dedico a Federer.



viernes, 6 de junio de 2008

El otro Roland Garros

Rafael Nadal se acaba de clasificar para la final del Roland Garros tras vencer a Djokovic y hace solo diez minutos que Federer ha vencido a Monfils. Llevamos una semana de infarto, con partidos estupendos que nos van a dar una buena final. Yo no he podido ver un partido entero, solo las noticias, pero no importa.
Ayer, María, una supernumeraria, me comentaba que le enganchaba el tenis y que a duras penas conseguía separarse de la tele, por las tardes... salvo cuando tenía que hacer algo importante. Me hizo mucha gracia porque, por su edad, podría estar jubilada y permitírselo, pero en realidad sigue al pie del cañón.
- Pero si ver tenis está muy bien, le dije. Ya quisiera yo poder ver los partidos. ¿Y tan importante es lo que te hace dejarlos?, pregunté.
- Pues, por ejemplo, rezar, me dijo.
¡Buena dejada!

martes, 3 de junio de 2008

Respetos humanos o los forrados del Opus Dei

No sé si el título tiene que ver con lo que voy a contar. Miento si que tiene que ver pero tenía duda entre cómo titular y he decidido duplicar por lo sano. El caso es que ayer tuve respetos humanos, muchos, tantos que... disimulé. El motivo de mis respetos humanos no era mi condición de numeraria, ni mis ideas u opiniones... era mi coche. Me explicó, en realidad, no tengo coche propio porque para moverme por Madrid no lo necesito. Hay otras numerarias de mi centro que si lo tienen (la pobreza en el Opus Dei es personal) pero yo no. Lo que sí tenemos es un pequeño coche que nos regaló una familia, es un Corsa que está un poco viejecillo el pobre, tiene algunos achaques y no ha pasado por el taller, pero nos saca de apuros. Ayer tenía que ir a una rueda de prensa y me lo llevé, lo dejé tirado, mal aparcado, rodeado de miles de coches (¡¡bendita huelga de parquimetros!!) y me olvidé de él. Cuando salí iba con dos compañeros de dos medios a los que no conocía mucho, ibamos charlando (típica charla insustancial de cuando no conoces a la gente) saqué las llaves... y de repente vi el Corsa, solitario, abollado, tan viejo... que me sentí incapaz de meterme en él, así que disimulé: yo me quedo aquí, dije, sin mirar al coche, claro. Ellos se despidieron y yo pensé tres cosas, una que había sido una cobarde, dos que a veces me pregunto por qué dicen que los del Opus estamos forrados y tres que tengo que llevar urgentemente el coche al taller.