martes, 18 de marzo de 2008

Católicos bajo tierra

Hace varios meses la tía de una amiga hizo un viaje organizado a Moscú. Es cooperadora y tiene una gran devoción a la Virgen. Cogió el metro e iba rezando el Rosario, conociéndola, supongo que con la ilusión de pedir por toda Rusia. En un momento dado, la señora que tenía enfrente hizo un gesto de alegría y agitó otro rosario que sacó de su bolso, ante la sorpresa de todos. Había reconocido que las dos eran católicas. No se podían expresar, pero se entendían... Y hoy me pasó algo parecido en el metro. Rezaba el Rosario para mis adentros a las 8.30 de la mañana; primero se me sentó al lado una señora con un libro de oraciones; cuando se bajó, vino otra que abrió un librito con una cubierta que reconocí enseguida. El libro era "Es Cristo que pasa" y por el rabillo del ojo distinguí la homilía: En el taller de José. Muy buena lectura a solo un día de la fiesta de San José. Me alegré mucho, pero no quise interrumpirla...

2 comentarios:

Ángel dijo...

Si es que hay mucha más gente buena de lo que imaginamos, hay que lanzarse mucho más todavía

Angi Burt dijo...

Gracias, Angel, me alegra ver que algún día paseas por aquí