viernes, 26 de octubre de 2007

Numeraria auxiliar


Un día de comienzos de junio, en 1960, Rosario llegó a Kenya con un sueño: difundir también allí que todos los hombres y mujeres, de cualquier raza y condición pueden encontrar a Dios en su trabajo ordinario. La aventura de Rosario tenía además otro matiz. Era numeraria auxiliar. Junto con Encarnación y Elisa, iba a trabajar y enseñar en ese país, con el objetivo de que el primer centro de la Obra fuera un auténtico hogar.
En el Opus Dei, las numerarias auxiliares se dedican principalmente a la atención de los trabajos domésticos de los centros. Esto se dice muy rápido, pero la realidad es que exige una gran competencia y algo más, difícil de expresar con palabras. El que esa casa sea un hogar no solo influye en la salud de los que allí viven. Eso, siendo importante –no hay más que ver la demanda de formación en estos ámbitos-, sería muy poco. El ambiente familiar no es algo material ni se acaba en un simple intercambio de servicios; en realidad ese ambiente incide en todo el apostolado del Opus Dei y se extiende alrededor.
Rosario era muy sociable. Ella, Encarnación y Elisa causaron un tremendo impacto en el concepto que había sobre las tareas del hogar. Además, las tres descubrieron esa misma llamda de servicio a muchas mujeres africanas. Yo nunca he conocido personalmente a Rosario, pero cuando supe que había fallecido, inmediatamente recordé su historia. También a mí me alcanzó -en cierto modo- el impacto de su trabajo cuando leí el libro de Olga Marlin, “Con un sueño en África”.

3 comentarios:

Supernumerario sedentario dijo...

Angi me ha gustado tu entrada sobre las numerarias auxiliares; no es lo más sencillo de explicar pero efectivamente son una pieza clave para que el resto de los del Opus Dei entendamos cosas tan fundamentales como el servicio a los demás.

Anónimo dijo...

¿Por qué sólo hay numerarias auxiliares? ¿Cuándo habrá hombres numerarios auxiliares?

Anónimo dijo...

Los numerarios auxiliares son los sacerdotes.
Tato.