lunes, 10 de septiembre de 2007

Saludos desde Torreciudad


Querid@s todo@s:
Llegamos muy pronto a Torreciudad, a las 10 de la mañana, y desde ese momento solo vi una familia, y otra, y otra!!! Así hasta 40.000
Diría que fue una jornada de descanso, llena de alegría y de recuerdos. Y también una jornada de oración y de estímulo. Los mensajes del Papa y del Prelado del Opus Dei coincidían en lo mismo: mostrar al mundo la belleza de la familia, que sea de verdad el santuario de la vida, educar a los hijos no tanto con las palabras sino con el ejemplo...
Después de la Misa, hubo un coloquio con el Padre y salió de todo, como en cualquier sobremesa: una familia se trasladaba por trabajo a China y estaba preocupada por el futuro de los hijos; otra, tiene un hijo con una discapacidad y quiere un consejo para transmitir la cercanía de Dios; otro reconocía que le era difícil trabajar, no dejar sus oraciones y ayudar en casa (cuestión espinosa).
Me alegró comprobar que tenemos las mismas dificultades, pero muchas ganas de sacar adelante la casa y la familia, aunque de eso hablaremos más despacio, porque tengo ideas sugerentes.
El santuario estaba a reventar, pero conseguí un hueco. Allí recé por las familias de tod@s.
A la vuelta comentaba una amiga que el día fue como una sobredosis de vitaminas. Espero que tengan su efecto. Aquí os dejo un resumen.
Un abrazo para todos desde los Pirineos ¡ya sabéis cuánto me gustan!
Angi
P.D: la foto no es mía, os habréis dado cuenta, pero la pongo para que os hagáis una idea...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si, te veía más gordita, me extrañaba que fueras tu. Oye, 40.000 familias son muchas familias ¿no? Una pregunta hablando de familias, es verdad que los supernumerarios del Opus Dei tienen que tener siempre muchos hijos. Eso, al menos es lo que se dice...