sábado, 18 de diciembre de 2010

Dudas y resposabilidades


Me ha llegado la declaración de derechos del ciberespacio de Jeff Jarvis, que copio aquí abajo.

I. Tenemos el derecho a conectarnos.

II. Tenemos el derecho a hablar con libertad.

III. Tenemos el derecho a reunirnos y a manifestarnos.

IV. La información debería de ser pública por defecto; secreta por necesidad.

V. Lo público es un bien público.

VI. Todos los bits se crean de la misma manera.

VII. Internet se debería de operar de manera abierta.

De entrada, comparto todo. Solo que echo de menos algunas responsabilidades en el uso que hacemos de la información ¿o no?

Estos días he estado pensando en Julian Assange. Al margen de las acusaciones sobre su vida privada (en las que no entro), hay otros temas pendientes, y no sé si ahí (en alguna parte de esa información) es donde entra la necesidad del secreto que apunta Jarvis en el punto IV o la responsabilidad del profesional, que yo sugiero. En fin, que comienzo a dudar si todo lo público es un bien público, como señala el punto V...

martes, 30 de noviembre de 2010

Tiempo para la Novena

Se acaba el mes y empieza la Novena de la Inmaculada.
Hace muchos años, en 1931, en una de esas novenas San Josemaría, fundador del Opus Dei, escribió el librito del Santo Rosario, del que ahora acaba de salir una edición especial, con muchas sugerencias para meditarlo y un modo de hablar muy directo.
En la Obra celebramos estos días con un cariño especial hacia la Virgen, pero sobre todo haciendo hincapié en lo ordinario: el trabajo, la lucha por vivir el compromiso cristiano y otros detalles pequeños y costosos ofrecidos mirando a la Inmaculada. Además, quien quiera puede asistir a una de esas novenas organizadas. En Madrid, por ejemplo, en la Parroquia del Buen Suceso de Argüelles, a las 20.40. La hora es un poco rara, como me decía una amiga, pero es a la que acaba la Misa anterior y no se trata de desalojar al público... Estos primeros días cantará además el coro del Colegio Mayor Alcor.
Se acaba el mes, corre el reloj. Me quedo con Coldplay.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Un musical para el Hospital Laguna

Me acaba de llegar la invitación a un musical que se llama Blancanieves Boulevard y que se representará el 23 de diciembre con el fin de conseguir fondos para el Hospital de Cuidados Laguna. Este centro surgió a raíz de la canonización de San Josemaría. Un grupo de personas pensó que valía la pena promover la construcción de un lugar en el que se trataría sobre todo a enfermos de Alzheimer y a otros con enfermedades en fase terminal. Un lugar en el que se cuidara la vida hasta el final, en condiciones dignas. En enero de 2003 se puso la primera piedra. Estuve allí en junio, visitando a una persona ingresada. Me impresionaron las flores que había sobre el mostrador de enfermeras. Pensé que serían por la reciente inauguración de un ala, ya que todavía hay zonas que se están terminando de adaptar, pero me acerqué y leí las tarjetas. Eran detalles de agradecimiento a los equipos de médicos y enfermeras. Y naturalmente no hacían referencia a la curación sino al buen trato recibido hasta el final. Creo que el musical para recaudar fondos merece atención. El hospital todavía se está pagando.

viernes, 29 de octubre de 2010

Mi pierna, la cabra y el ángel de la guarda

Este mes he vuelto a la niñez. Me han regalado la foto de la escultura de un ángel de la guarda, rodeado de niños, que se colocó en un colegio de Madrid, y he estado buscando su ayuda en varias ocasiones, siguiendo la sugerencia que daba el Padre en su carta del mes de octubre. Aparcamientos, citas que se retrasan y lo más llamativo ha sido una pierna que se resiste a andar. El domingo pasado subí a La Morcuera, con la ilusión de hacer la mitad de la Cuerda Larga. Un desnivel de no más de 500 metros y un paisaje fantástico. Iba con Cristina, otra numeraria de mi centro, farmacéutica, que corre como un gamo. Lo mío, en cambio, es la resistencia. El rato de arriba fue fantástico: la Najarra, Bailanderos, Asómate de Hoyos y una Cabeza de Hierro... un día despejado, abundantes cabras, poco viento... no se puede pedir más.
Tenía miedo a la bajada, porque las últimas veces, una pierna me ha dado problemas, así que al empezar y después de dos pasos duros, la pierna izquierda comenzó a quejarse. Me encaré al Ángel de la Guarda y le dije, "no me dejes así, que me queda toda la cuesta". El dolor se cortó de repente y pude bajar sin problemas. Di las gracias a mi ángel sinceramente. Y sin quitarle mérito, tengo que aclarar que mi ángel se parece a las ETT, porque solo te ofrece una ayuda temporal y en casa me comenzó a doler de nuevo. Pero su colaboración fue oportuna. Todavía estoy lejos de ser "la coja de Calanda"...

jueves, 7 de octubre de 2010

Aniversarios importantes


Hoy hace años pedí la admisión en el Opus Dei. Ser numeraria es algo importante en mí vida, aunque en realidad, lo que me define plenamente y desde mucho antes, es ser hija de Dios, o sea, ser cristiana. También me define -eso creo yo- mi profesión, que siempre he considerado parte de mi vocación divina, porque Dios me llamó y me impulsó a responder cuando ya estaba metida en este ámbito de la Comunicación.
Si hablo de aniversarios, pronto celebraré otro importante: en dos entradas más estaré en la número 300 del blog Numeraria del Opus Dei... Nunca pensé que durara tanto esta fiebre (la del blog, claro, no la de numeraria, que espero que dure toda la vida) . Ya se ve que, como a Altea, me va lo de morir con las botas puestas... Y hablando de botas, esto es de lo mejor que he encontrado en los últimos días en el universo digital... 140 dólares USA (!) las botas, que las ovejas no están en venta...

lunes, 27 de septiembre de 2010

Argumentos

Estos días estoy dando vueltas a una idea que expresó el Papa en varios discursos durante la beatificación de J.H. Newman: la necesidad de profundizar en los argumentos de nuestra fe... y dar razón de lo que creemos. Newman había recogido ese mismo pensamiento: «Quiero un laicado que no sea arrogante ni imprudente a la hora de hablar, ni alborotador, sino hombres que conozcan bien su religión, que profundicen en ella (...) que conozcan su credo a tal punto que puedan dar cuentas de él, que conozcan tan bien la historia que puedan defenderla».
Ya un poco antes de ser numeraria del Opus Dei comprendí esa necesidad. Y luego me encontré con un estupendo plan de estudios a mi disposición. San Josemaría había concretado la misma idea y, con la ayuda de profesores y profesoras, había puesto en marcha unas clases que repasaban los aspectos de la fe: un amplio programa filosófico y teológico. Aunque a veces me cuesta encontrar tiempo para leer y estudiar, estoy muy agradecida cuando me lo recuerdan. Por ejemplo, estos últimos meses he estado leyendo sobre la ética de las acciones humanas. Utilicé el librito -124 páginas- de Robert Spaemann, denominado Ética: cuestiones fundamentales. He encontrado en este enlace el primer capítulo (ahora dudo si será ético colgarlo!!). Alguna tarde de verano me dormí sobre sus páginas, pero otros días he hecho verdaderos descubrimientos. Lo recomiendo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Oda al abanico

El domingo estuve en Torreciudad participando en la Jornada de la Familia. Todas las sillas que se ven en la foto estaban llenas de gente. Para llegar a tiempo salimos en autobús a las 5 de la mañana... y volvimos al filo de la medianoche ¡Uf!, pero valió la pena. Hizo un día espléndido y durante la Misa el sol pegaba bien, así que había que buscar alguna sombra -cosa difícil- o cubrirse la cabeza. Cuando estaba a punto de derretirme al sol... de una fila de atrás, me pasaron un abanico, con la excusa de que les sobraba. Yo, que en mi vida he tenido un abanico y que más bien lo consideraba un producto trasnochado, comencé a usarlo frenéticamente y a mirarlo como un tesoro. Me di cuenta de que tenía unos trazos de pintura blanca y, al cerrar el abanico, descubrí que todos juntos formaban dos letras en una tipografía bastante cursi "E" y "C", así que me pasé el resto de la Misa rezando por la pareja, pues estaba claro que era un regalito a los asistentes a una boda. Gracias al abanico, pude enterarme de la homilía -por cierto, muy buena- y concentrarme más en la Eucaristía. Así que puedo decir que la familia E-C fue mi mejor aliada de la jornada y se lo devolví en oraciones. También devolví el abanico a la fila de atrás: desde ahora miraré estos objetos con más respeto.